DESAGRADECIDO
    (por Marisol)

 

Esta es la historia
de un hombre anciano
que estaba sentado en un banco
triste, solo y recordando.

Recordaba aquellos días
en que nació su hijito
y en su esposa querida
que en el parto fallecía.

En esos días tan duros
en las fatigas pasadas
para criar a su hijo
y que nada le faltara.

Recordaba cuando el niño
quince años ya contaba
y le hablaba con cariño
y un abrazo le daba.

Y en esos momentos le contaba
que cuando él fuese mayor
de nada se preocupara
pues él iba a procurar
que nunca se separaran.

¿Qué fue lo que pasó?
¿por que lo echaban a un lado?
ahora que se encontraba
solo, enfermo y desamparado.

Ahora que su hijo se había casado
educado para ser un hombre de bien
y nunca nada le había faltado
pero claro, eso la salud le había costado.

De trabajar en las minas,
de labrador, de carbonero,
de trabajar sin descanso
hasta rendir el día entero.

De no divertirse un poco
de no gastarse nada en él
para poder comprarle, lápiz y papel
y del pan de cada día, solo un trozo comer.

Y ahora estorbaba
y de su propia casa lo echaban
ni siquiera habían esperado
a que la muerte le hubiera llegado.

Aquí está el viejo anciano
la muerte hacia él va
sentado en un frío banco
a su hijo llamándolo está.

No me dejes morir hijo mío
sin techo ni cobijo
pero si ha de ser así
al menos deja que me despida de ti.

Y aunque tú no has venido
mi último pensamiento está contigo
un beso de tu padre
que te quiso mas que a nadie.

 


Marisol (Persin)

 

 

 

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