OFICIO
       (Por Domys)

Hombre laborioso de rudo esfuerzo o delicadas manos

como admiro el arte de tu oficio, que con esmero en su oportunidad aprendiste.

Tal vez te costó entendimiento, más la práctica constante abrió por fin tu comprensión innata.

Maestro talentoso que la vida forjó en tardes de lluvia y días soleados a base de paciencia y dedicación.

Quizás seas padre o abuelo cariñoso y regales con tu talento más sabiduría que un libro.

Y si no eres hombre, puedas ser mujer y tus manos cansadas al final de la jornada acaricien con la mirada el dulce sueño de un niño.

A ti dedico estas palabras, porque te acercas más que nadie a la grandeza del hombre, a su trabajo y a sus frutos.

Escuela y universidad de incalculable riqueza, deja en tu andar esa luz destellante, que no se pierda en los avatares de este mundo mercantilista.

Ayúdame a ver en ti la humildad de una labor que vale mas que mil certificados colgados en un pergamino de cuidadoso enmarque.

Porque tu estas en la mujer trabajadora de mi tierra, en el infante descalzo que viaja ayudando a los suyos con el sudor del día y en el hombre cansado que abre sus ojos a la luz del amanecer.

Hombre laborioso, no agaches tu cabeza ante letrado alguno, que de tu casta muy pocos son.

Sigue tus pasos firmemente que solo de tus huellas, la historia nace.

 

Domys

 

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